Una joya histórica en Barcino, el Hotel Mercer

El Hotel Mercer de Barcelona es un edificio de interés cultural, patrimonial y artístico situado en el corazón del barrio Gótico. Su singularidad es que integra en su estructura la única torre de vigilancia que se conserva de la ciudad y parte de la muralla de Barcino. Tiene una sala para celebraciones especiales, más íntimas y exclusivas para un máximo de 14 personas, sentadas alrededor de una mesa imperial.

El Hotel Mercer de Barcelona es un edificio de interés cultural, patrimonial y artístico situado en el corazón del barrio Gótico con tan solo 28 habitaciones. La joya de este hotel boutique es que integra en su estructura la única torre de vigilancia que se conserva de la ciudad, concretamente la Torre núm. 28. La rehabilitación, a cargo de Rafael Moneo (ver más detalles en el blog HIC et NUNC)  , ha conseguido una combinación de modernidad y elegancia con el respeto a la singularidad de la antigua muralla de Barcino y de los diversos restos de estilos constructivos diferentes (desde el siglo I al XIX) que se encuentran en el Hotel.

Dentro de la torre, en la se aprecia el paso de las épocas con pinturas del s. XII, se encuentra una pequeña sala privada con mucho encanto que no os dejará indiferentes. Es una sala para ocasiones especiales que requieran de un lugar privado para un máximo de 14 personas, sentadas alrededor de una mesa imperial. Un auténtico espacio lleno de historia que recomendamos para acoger comidas, cenas, reuniones ejecutivas de pequeño formato, y muy especialmente,  para clientes extranjeros que quieran experimentar un viaje a la época romana y medieval de la ciudad de Barcelona.

Hay un segundo espacio para celebrar un aniversario o efemérides corporativa, que es el restaurante by Jean Luc Figueras, uno de los cocineros más influyentes de nuestro país. Esta sala tiene una capacidad para 25-30 personas en mesas redondas o para 24 personas en una mesa imperial y está destinada exclusivamente a un uso gastronómico. Podréis degustar las mejores recetas de autor de la ciudad en un ambiente único.

En caso de querer privatizar toda la zona del restaurante, para acoger 50 personas, hay un coste de exclusividad, según cada evento. El espacio posee una agradable luz natural que ilumina todas las zonas del restaurante y a través de cuyas ventanas proporciona una relajante vista al patio de los naranjos y a la antigua muralla romana.

Si os perdéis por el Barrio Gótico, no olvidéis pasear por el carrer dels Lledó y descubrir este tesoro. La amabilidad del personal y profesionalidad del servicio en un ambiente agradable y tranquilo y la máxima comodidad seguro que os invitará a probarlo.

Otras Características

  • Restaurante gastronómico
  • Piscina
  • Terraza exterior.
  • Amplio patio interior
  • Business corner
  • Espacios privados para eventos y reuniones