LA PATENTE...más amplio que en la cocina de casa

Local culinario en el centro de Barcelona con una visión creativa de la gastronomía y de todo aquello que hace agradable el compartir una mesa. La sala se puede alquilar en su totalidad, es amplia y luminosa y está decorada al estilo minimalista, para dar un ambiente moderno y limpio. Resulta un espacio ideal para showcooking, talleres y fiestas privadas de pequeño formato. 

 

¿Cuántas veces hemos querido montar una celebración con amigos o con familiares y lo dejamos correr porque no tenemos suficiente sitio en casa?

Hoy os quiero hablar de La Patente, un espacio para aprender a elaborar tapas, hacer sushi, preparar una cena romántica, recuperar la repostería de las monjas con un toque de actualidad, ... y donde también enseñan a crear un huerto urbano o practicar actividades DIY, es decir artesanales y por uno mismo. Y además, es un espacio en el que Guía Singular se ha interesado porque como profesionales de los eventos, es una buena alternativa para ofrecer a nuestros clientes y porque en él podemos resolver esa celebración privada que en casa se nos complica.

El lugar se define como "escuela de cocina de lo cotidiano" pero hemos descubierto que es mucho más que eso, dado que su creador, Juanma Ramírez, que viene del mundo de la publicidad, ha impulsado este local en el centro de Barcelona con una visión creativa de la gastronomía y de todo aquello que hace agradable el compartir una mesa.

"En Barcelona la oferta de talleres de cocina es amplia, pero hay espacio para mucho más todavía" nos cuenta Juanma, y es que un taller de Coctelería Mad Men, es algo que se sale de lo habitual. Aprender a preparar los cócteles que toman los protagonistas de esta serie inspirada en los años 50, época dorada de los combinados, tiene su qué. Aquí se aprende a preparar un Mint Julep y otros cuatro cócteles como lo hacían en la época. ¿Quién se atreve?

Como en la web encontraréis toda la oferta de actividades, yo os traslado mis impresiones sobre el espacio como lugar para un evento especial. La sala se puede alquilar en su totalidad y tiene 99 m2; está decorada en tonos claros, lo que transmite modernidad, limpieza y buen rollo. Dispone de una mesa central preparada para cocinar, con taburetes a su alrededor para 14 personas y una mesa cuadrada que permite comer a otras diez; anexa hay una zona con mobiliario y electrodomésticos perfectamente a tono con el resto. El espacio es amplio y luminoso, sin perder calidez. Nos comenta JR que para los talleres lo ideal son 16 personas y en eventos más informales entre 25-30.

Como os digo, me encanta este sitio para reunir allí a amigos, que pueden estar entre de pie y sentados y ofrecerles un pica-pica hecho en casa -¡a mí me gusta cocinar!- o sino encargarlo a un catering de nuestra confianza. Si la celebración no requiere de mucha cocina, podemos alojar hasta unas 75-100 personas, de hecho en la inauguración del local en abril pasado se puso a prueba este formato y resultó ser un éxito.

Si lo que queremos es dar un valor añadido al evento, podemos incluir en la fiesta una clase de cocina,  una cata u otra actividad manual, en la que los comensales se convertirán en chefs de cocina por un rato, degustarán lo elaborado y habrán aprendido algo nuevo; en este caso es apropiado un número más reducido de entre 16 y 30 personas. Dependiendo de la edad y de los gustos nos inclinaremos por la cocina con foie, cocina afrodisíaca, o por cocina para niños, en otros casos. También podemos proponer temas para que la selección de chefs especializados elaboren otras propuestas a medida.

Ahora ya no hay excusa, con un presupuesto ajustado podemos darnos el lujazo de invitar a nuestros amigos como si estuviéramos en casa