Biblioteca Almirall, un enclave sugerente en lo alto de la ciudad para eventos con mimo

¡Buenos días Singulares!

Esta semana tenemos como protagonista a un espacio cuya historia está relacionada con un personaje muy influyente en la Cataluña del siglo XIX. Una persona que dedicó su vida a la política y la escritura y fue un gran aficionado a la lectura y el excursionismo.  Nos estamos refiriendo a Valentí Almirall (1841-1904).

El lugar que os presentamos se construyó como homenaje a esta figura de la Renaixença y, en nuestros tiempos, honra también a su esposa, quien lo ideó para albergar la extensa biblioteca de su marido y darle el valor que merecía. Una parte los libros se encuentra ahora en la Biblioteca Arús de Barcelona y otros fueron quemados durante la guerra. 

Actualmente, la Biblioteca Almirall es propiedad de Martha y Oyvin, un matrimonio que conjuga la cultura colombiana con la noruega y que ha recuperado la propiedad con excelente gusto haciendo de él su propia residencia familiar.

 

Salón principal de la Biblioteca Almirall

Lo primero que debemos destacar de este espacio, es su ubicación. Rodeado de vegetación, podréis encontrarlo en el Camí de Vallvidriera al Tibidabo, casi en la cima, lo que nos permite ver unas vistas espectaculares a la ciudad de Barcelona y a Montserrat y el Tibidabo, según miremos.

Es un lugar en el que la cultura, la historia y la naturaleza se unen a la profesionalidad e implicación de la anfitriona para llevar a cabo eventos muy íntimos y singulares.

Piscina y vistas

La casa está rodeada por un inmenso jardín con modernas terrazas y una piscina, que puede dar a los eventos una ambientación más especial si cabe.

Nada más entrar percibimos el cariño y cuidado por preservar el origen del edificio, combinados con la incorporación de mobiliario moderno y de algunas piezas actuales, para que resulte una vivienda cómoda a la vez que elegante.

Es vital mencionar que no es un espacio al alcance de cualquier particular. Martha, su propietaria, nos explicaba que solo aceptan eventos muy... muy especiales, realmente íntimos y con significado único. Quieren alejarse de la temática de las bodas puesto que, al ser una casa privada no es el lugar apropiado para grandes celebraciones.

No obstante, destacan la posibilidad de llevar a cabo eventos corporativos en pequeños formatos, tranquilos, y que sean compatibles con la vida que allí se desarrolla. Siempre buscan un formato elegante y que sea coherente con la filosofía del lugar, por ello, si os interesa este espacio, deberéis hacer la propuesta a los propietarios quienes valorarán si vuestro evento se ajusta.

Después de llevar un tiempo acogiendo diferentes tipos de celebraciones, tienen claro que los eventos que se realicen en l'Antiga Biblioteca Almirall, su residencia privada, han de ser especiales, taylor-madecoherentes con el espacio y entorno y que enaltezcan el lugar.  Así que si tenéis una idea que encaje en este concepto ... primero deberéis defenderla.

Es muy habitual que el espacio se utilice para realizar reuniones de todo un día, con momentos gastronómicos. También actividades donde, justo al revés, el centro es la comida. Es importante tener en cuenta que la cocina es la suya propia con una capacidad para albergar unas 20 personas. Con vuestra idea, Martha os recomendará y seleccionará para cada ocasión los chefs y equipos de catering con los que trabajan de forma habitual.

En cuanto a la decoración, ésta debe respetarse tal y como es dentro de la casa. Podréis observar que son unos espacios muy bonitos y decorados con una sobria calidez.

En la sala de lectura, acondicionada con unos elegantes sillones que remiten al clasicismo, compiten dos elementos, una gran chimenea esculpida que preside la sala, y un piano de cola que contribuye a crear una atmósfera de distinción y amor por la música. Si tuviéramos que definir en una palabra nuestro sentimiento en esta estancia sería: Confort, en mayúsculas .

Salón de lectura

La biblioteca Almirall en su conjunto es símbolo de elegancia, historia y espectacularidad. Un lugar muy singular donde, sin duda, los eventos se hacen inolvidables.